"Fundación Mercedes Boado. Ayúdanos a educar"
“Ayúdame a educar”
Faustino Boado
Ésta fue la petición que mi hermano Faustino me hizo, poco antes de morir.
Con esa inspiración, en 2007 iniciamos el Proyecto Faustino Boado para garantizar la escolarización de niños y niñas de familias desfavorecidas en la ciudad hondureña de El Progreso. Hoy, tras casi veinte años de camino, hemos conseguido crear una Fundación para asegurar la continuidad de este proyecto y reforzar su capacidad de acción.
Puedo decirlo con tranquilidad: tu ayuda llega íntegra a su destino, las comunidades más necesitadas de la ciudad hondureña de El Progreso. Y allí nuestro equipo local la administra con pleno conocimiento de cada familia y con criterio humano, sin distinción de credo, centrándose en lo único verdaderamente importante: quién necesita ayuda para su educación y acompañamiento.
Desde 2007 hemos acompañado a cientos de niños y niñas para que pudiesen estudiar con dignidad: uniforme, zapatos, material escolar y apoyo cuando la situación familiar o emocional lo requiere.
Cada nuevo curso es una oportunidad para transformar más vidas.
¡Ayúdanos a educar!
Proyecto Faustino Boado
Nació en enero de 2007 en la Parroquia San Ignacio de Loyola, en El Progreso (Honduras).
Comenzó con 25 niños y niñas. Hoy acompaña a 213 beneficiarios y sus familias en 35 comunidades y 35 centros escolares.
La ayuda no es monetaria: entregamos directamente lo necesario para que puedan asistir a la escuela con dignidad
- Uniforme escolar.
- Zapatos adecuados.
- Material escolar.
- Mochilas.
- Alimento.
Además, acompañamos a las familias y atendemos —con apoyo profesional— situaciones complejas de aprendizaje, conducta o vulnerabilidad.
El único criterio que determina la ayuda es la necesidad. El proyecto acompaña sin distinción de credo.
Educatio sanat
La educación sana.
En el Centro de Capacitación Faustino Boado, niñas, niños y familias participan en formación humana y acompañamiento: comunicación; crecimiento personal; prevención de la violencia, abuso o explotación, y apoyo psicológico cuando hace falta.
A veces, lo primero que necesita un niño o una niña para poder estudiar no es un cuaderno: es estabilidad, escucha y un adulto que lo sostenga. Por eso el proyecto acompaña también en la dimensión humana, y no sólo en la dimensión escolar.
Educatio fortificat
La educación fortalece.
Fortalece porque crea hábitos, orden y confianza: asistir a clase, perseverar, cumplir objetivos y descubrir capacidades propias eleva la autoestima y despierta la convicción de que siempre es posible crecer, superarse y construir un futuro mejor.
Con materiales adecuados y acompañamiento, el rendimiento mejora y el abandono escolar se vuelve menos probable.
Educatio te elevat
La educación te eleva.
Eleva porque abre puertas reales: dignidad, autonomía y un futuro con alternativas. Cuando una niña o un niño continúa estudiando, no sólo transforma su vida: también transforma el horizonte de su familia y de su comunidad.
En contextos como el hondureño, donde el crimen organizado ("las maras") recluta desde muy temprano, escolarizar y acompañar es una forma concreta de protección: cada niño ganado para el proyecto, es un niño arrebatado a las garras de la violencia.
¿Por qué El Progreso?
La ciudad de El Progreso, en el Departamento de Yoro (Honduras), tiene alrededor de 200.000 habitantes. Es una región de gran actividad agrícola e industrial basada en la explotación de la mano de obra poco cualificada. Amplios sectores de la población viven en situación de extrema pobreza, con escasas oportunidades de formación y movilidad social.
En ese contexto, la educación de la infancia compite cada día con fuerzas muy duras: violencia del crimen organizado (“maras”), acceso a estupefacientes, presión económica, migración, fragilidad familiar, violencia de género y muchas madres sosteniendo solas el hogar. Cuando un niño o una niña abandona la escuela, el riesgo de quedar atrapado en esa espiral se dispara.
El Proyecto Faustino Boado actúa en las comunidades más vulnerables: barrios suburbanos con calles sin asfaltar, sólo dos horas de agua no potable al día y cortes frecuentes de electricidad, así como zonas de montaña donde en época de lluvias el acceso se vuelve casi imposible.
Nuestra ayuda es local, concreta y continuada. Un equipo con años de experiencia sobre el terreno acompaña donde hace falta y a quien lo necesita. Nuestro objetivo es generar transformación social duradera y medible.
Transparencia Institucional
Fundación Mercedes Boado Registro Nacional de Fundaciones: S2025/7134 Inscripción: 6 de noviembre de 2025 NIF: G70981840
Ventaja fiscal: en el IRPF, podrás deducirte el 80% de los primeros 250 € donados al año (hasta 200 €). El resto deduce el 40%, y puede subir al 45% si mantienes la donación en el tiempo. (Agencia Tributaria).
Tu donación está protegida
Pagos procesados mediante pasarela de pago segura
Información totalmente protegida y confidencial
Cumplimos con políticas de privacidad y transparencia
Hazte benefactor
Una ayuda estable cambia el futuro además del presente. Tu aportación se convierte en algo muy concreto: uniforme, zapatos, mochilas, cuadernos, alimentos y acompañamiento cuando la situación familiar lo exige. No son cifras abstractas, sino medios reales para que un niño o una niña puedan estudiar con dignidad.
Cada euro cuenta. Cada céntimo llega. La Fundación Mercedes Boado cubre sus propios gastos con aportaciones de fundadores y patronos para garantizar que lo que tú donas se destina íntegramente a los niños, niñas y familias del Proyecto Faustino Boado.
En un entorno marcado por la precariedad económica, la violencia y la fragilidad familiar, sostener la escolarización es una respuesta real y determinante para proteger el presente y abrir un futuro distinto.